La
calle del mundo
/ 10.Noche en tu espalda
Adelanta
un paso, vuelve a buscar
las costuras que limitan la ciudad.
Abalanza los brazos, ven a descubrir
las siluetas que camuflan mi portal.
Adivinas que espero,
para ir a silbar a los tordos en los cables de la luz.
Hice
noche en tu espalda,
quererte fue brindar la vida amor,
que me acompañas levemente,
que me envuelves suavemente,
que me haces libre sin cesar,
que me proteges de todo mal.
Amanece
despacio y tu respiración
pinta un sueño en el vaho del cristal.
Aminoras el ritmo, cuerpo de coral,
me das el aura de la luna bajo el mar.
Anhelando mi cara se hace de papel
colorea mi retrato, vuelve a aparecer.
Hice
noche en tu espalda,
quererte fue brindar la vida amor,
que me acompañas levemente,
que me envuelves suavemente,
que me haces suyo sin cesar,
que me proteges de todo mal.
Abre
el ámbar antiguo sobre la tensión,
de la huella de la piel contra la piel.
Atesora diamantes, gotas de la sed
una muestra detallada del placer.
Apareces sabiendo que yo soy tú,
y exilias el eclipse, vuelvo a la luz.
Hice
noche en tu espalda,
quererte fue brindar la vida amor,
que me acompañas levemente,
que me envuelves suavemente,
que me haces suyo sin cesar,
que me proteges de todo mal,
que me proteges de todo mal,
que me proteges de todo mal.
Hice
noche en tu espalda.
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